La invasión
En
la tarde del día de ayer, esta redacción fue sacudida por una noticia realmente
estremecedora, una fuente que exigió el anonimato pues teme por su vida asegura
que el mes pasado un hombre fue detenido a las puertas de Miraflores, el ciudadano
dice pertenecer a las fuerzas armadas para la liberación de Venezuela, nuestro
informante anónimo labora en las fuerzas de inteligencia y nos hizo llegar como
prueba irrefutable de su aseveración, un
documento que explica con todo detalle las razones para la detención del
ciudadano Ramiro Chacón, es una copia fiel de la confesión manuscrita realizada
por el mencionado ciudadano en los calabozos de la policía política nacional,
en exclusiva lo traemos a nuestros lectores a fin de que saquen sus propias
conclusiones.
La
mañana del 10 de enero del 2015, desembarcaron por la bahía de Chuao mil
cuatrocientas tropas de UNO, así lo afirmó el capitán (a) Ramiro Chacón, quien
en otros tiempos ejercía como ingeniero de sistemas de la extinta PDVSA y luego
de un par de años desempleado decidió emigrar bajo la figura de refugiado
político, cosa que le permitió entre otras cosas vivir en los estados unidos
sin el incordio de ser ilegal, allá laboró hasta el año pasado como vendedor de
mostrador en el WallMart de Miami, donde fue contactado por dos generales que
allá viven, quienes entre wiskis y parrilla dominical lo convencieron de tomar
el camino de las armas para liberar a Venezuela.
Cuenta
el documento oficial, que Chacón estuvo tres meses de entrenamiento básico,
todos los domingos en un campo al oeste de “Little Venezuela” donde, con la
excusa de jugar softball se reunían varios compatriotas a definir el plan para
invadir el país, un lunes, a principios del año pasado, la tienda decidió
prescindir de sus servicios para comenzar a contratar a bachilleres
desempleados a fin de colaborar con un plan regional de disminución del delito,
pues para la época había un incremento del 3% en la tasa de robos de dulces en
la mencionada tienda, cosa que reportaba a fin de año más de 30.000 dólares en
perdidas, cosa que hizo decidir a la junta de administradores a ejecutar el
plan ya que en todo caso apenas sumaría 14.000 dólares al año, lo que supondría
una minimización de más del 40% de las pérdidas anuales.
Ese
mismo lunes por la tarde Ramiro se entrevistó con el general Mendoza en una
panadería donde compartieron cachitos y maltas, se ofreció a colaborar con la
avanzada nacionalista y solicitó un anticipo de seis meses de paga para dejar
dinero a su esposa, así mismo contrató una póliza de seguro por un millón de
dólares en caso de asesinato o de muerte súbita, cosa que hizo la aseguradora
por una suma imposiblemente baja ya que, imagino, pensaba que el pobre hombre
desvariaba como los tantos inmigrantes recién llegados que acostumbrados a la
violencia de sus respectivos países, tomaban esa previsión sin sentido en un
país con apenas 10.000 muertos al año en una población de más de 400 millones,
cosa que estadísticamente dice que es parte de la mala suerte caer en una
balacera ajena, pero que en el resto de Latinoamérica es bastante factible la
cosa.
Al
llegar a su casa le dio la noticia del despido a su esposa, quien
automáticamente comenzó a llorar pensando que su sueldo solamente no
alcanzaría, Ramiro le contó que ya había encontrado empleo en una empresa
petrolera en Afganistán quienes lo habían contratado con la condición de que se
fuese mañana mismo, cosa que pensaba hacer, le dio además (a su esposa) el
dinero en efectivo de su adelanto de sueldo y la póliza de seguros que había
comprado, sin mencionarle nada de su verdadero plan. Esa noche durmieron mal
pero contentos, él por la posibilidad de darle su merecido a los espantosos
chavistas y ella por pensar en el futuro que le depararía el hombre que ha
decidido cambiar el triste empleo de vendedor de mostrador de uniforme y
corbatín por volver a lo que sí sabe hacer, estar 8 horas en una oficina
haciendo la contabilidad de una empresa petrolera, aunque le daba cierta
tristeza la distancia le emocionaba la posibilidad de volver a ser una señora sin
mayores obligaciones que las de la casa, tal y como cuando estaban en
Venezuela, no este eterno trajinar de lunes a lunes por cuatro miserables
dólares que de paso tocaba declarar impuestos, nada de lo que soñaban antes de
tomar el avión se ha cumplido, excepto claro sin escasez , colas ni atracos.
Llegó
la mañana y con ella la despedida, hubo lágrimas, abrazos y promesas, un taxi
se encargó de buscarlo con la excusa de evitarle la despedida en el aeropuerto
a su esposa, ambos odian esos gestos desde que les tocó despedirse de sus
viejos allá en Maiquetía hace ya diez años.
El
taxi lo dejó en la terminal de autobuses donde compró un pasaje a nombre de
Matías Pascal para despistar a los espías del gobierno venezolano y se fue a la
frontera norte del país, viajó treinta y dos horas hasta un pueblo texano donde
un catire con más estampa de teutón que de venezolano lo recibió con los brazos
abiertos y le dijo en español el santo y seña, tenía acento oriental, en el
camino al centro de entrenamiento le contó que en Venezuela era ingeniero de
suelos, firmó en la lista tascón y como muchos fue despedido en cadena
nacional, al mes siguiente tomó un avión y se fue para nunca más volver, acá
trabajaba de analista de una empresa de seguros que se ocupaba del negocio petrolero,
aunque no le iba mal, la nostalgia de su gente lo estaba matando. En un viaje
de vacaciones lo abordó un antiguo compañero de trabajo y le comentó del plan
secreto, se unió hace tres años, ya había hecho el curso de francotirador y se
entrenaba a diario jugando “call of duty” luego del horario laboral, hasta su
hijo mayor era todo un experto, los domingos hacían ejercicios militares en el
rancho de un simpatizante gringo quien de paso era marine retirado.
Ramiro
cuenta que llegó hace seis meses para preparar todo, entró por Trinidad y
Tobago, en un extraño peñero de tres motores de 80 caballos, pasó a la media
noche acompañado por dos “pescadores” de aspecto harapiento y de mal genio,
nadie quiso conversar con él, a las tres de la mañana fue dejado en una pequeña
cala, al sur de Cariaco, de ahí caminó una hora hasta la parada del bus, iba
muy asustado y caminaba al principio del montarral de la carretera, para
esconderse de cualquier mirada inquisitiva, al llegar al terminal de buses,
tomó otro con destino a Puerto La Cruz, donde alguien que atendió al número que
le dijeron en Trinidad dijo irlo a buscar en un punto determinado, cambiaron
unos dólares en moneda nacional, le pagó a un secretario sectorial del partido
de gobierno en la localidad por una cédula venezolana a nombre de Matías Pascal
y se fue hasta la capital donde otro contacto lo llevó hasta un apartamento, al
día siguiente compró, no sin sorpresa por lo costosa, una laptop cuya factura
salió al nombre que ahora usaba.
Hizo
todos los pasos para seguir las instrucciones secretas desde la web. Al
preguntársele sobre el modo en que esas instrucciones eran dadas, él nos
confesó que venían encriptadas en los crucigramas del Miami Herald y del
Hufftintong post, los días lunes y jueves, si la primera palabra del horizontal
del Miami herald era Suck, ya sabía que se trataba solo de la primera parte del
mensaje y el segundo en el otro diario, si la palabra no estaba pues era al
contrario el asunto, fue idea del criptologo quien dijo que mejor dividíamos el
mensaje para que no les pasara como al periódico nacional de ese país (este) a
quienes sorprendieron desde ese programa de VTV, sí, es cierto dijeron los
expertos y así se comenzó a usar.
Una
de las instrucciones fue la de evaluar
posibles playas para desembarco de tropas, Ramiro se dedicó durante el
resto del año a pasear por todas las playas posibles, hacía unas veces de
fotógrafo, otras de periodista y cuando tenía buena suerte, como pareja de
alguna bella mujer (cosas del trabajo, se decía, para no sentirse infiel a su
esposa), en una de esas vueltas decidió que era Chuao la indicada, sus
superiores vieron la foto colgada de un blog previamente registrado y diseñado
antes de salir de su sitio de entrenamiento, hace unos meses.
La
semana pasada fue la orden, tenerlo todo listo para el desembarco, se hicieron
los cálculos, ya con anterioridad había organizado una revuelta entre los
pobladores, quienes en la quiebra por la mala situación económica habían
quemado la casa del partido junto con dos concejales y un alcalde, quien estaba
de visita pues tocaba explicar la razón de que los motores y los anzuelos que
habían encargado se perdieron en el camino.
Él,
como buen soldado los recibió, entregó las coordenadas al coronel que comandaba
el desembarco y se devolvió a Caracas en autobús. Desde ese día no ha sabido
nada más de la tropa y su oficialidad, dice de modo confidencial que cree que
se pudieron haber perdido por la cordillera de la costa o simplemente aún están
de parranda a la orilla del mar, claro,
con el dólar negro por las nubes es complicado resistirse a una buena fiesta
con mujeres, guarapita, cerveza y ron que te va a costar la milésima parte de
algo similar en Miami Beach sin mujeres ni fiesta eterna, allá todos trabajan
mucho para mantenerse.
Habla la esposa
Mientras
este reportero hacía las averiguaciones de rigor, pudo tener una conversación
con la esposa del detenido Ramiro Chacón García, ciudadano venezolano oriundo
de Maracay, estado Aragua, quien está recluido desde hace un par de semanas en
los calabozos de SEBIN bajo el cargo de “traición a la patria”, fue detenido el
pasado mes frente a las puertas del palacio de Miraflores, donde decía de
manera altisonante consignas junto con algunos otras personas que protestaban,
ante la presencia de un piquete de soldados el grupo se batió en retirada, sin
embargo el señor Ramiro quien sufre un sobre peso considerable no pudo escapar,
los testigos cuentan que los ciudadanos gritaban improperios a los oficiales y
a cuanto ser con estampa importante pasaba por allí hasta que un general se
sintió ofendido quien sin mucha dilación dio la orden de aprenderlo, cosa que
ejecutó un capitán de la Guardia Nacional, la cosa no pasó a mayores gracias a
unos activistas de Amnistía Internacional que presenciaron la escena e
impidieron que un sargento, presto a ser distinguido por sus superiores se
dispuso a golpearlo con una peinilla cuando el detenido gritaba por sus
derechos constitucionales.
Según
fuentes extraoficiales que pidieron mantenerse en el anonimato, Ramiro Chacón
es obrero de una empresa de televisión
por cable. A las puertas del sitio de reclusión pudimos hablar con su esposa,
la señora Marbelys de Chacón quien nos
explicó que desde hacía tres años vivían en un “refugio” a la espera de que el
estado les asignara casa, dicho refugio funciona en un motel de la ciudad,
viven en una habitación él, la señora y sus tres hijas menores de edad. La
señora asegura que su esposo sufre de una depresión profunda cuya medicación
hubo que suspender por que las pastillas desaparecieron gracias a la escasez,
todo se puso peor hace tres semanas
cuando los robaron dentro de la
habitación a punta de pistola unos motorizados que dijeron ser del “Colectivo
Iris Varela” quienes alegaron estar recogiendo fondos para defender la
revolución, los ladrones se llevaron hasta las pastillas para la tensión, desde esa noche Ramiro lloró de rabia y salió
a buscar ayuda, no lo volvimos a ver, la
señora Marbelys quien dice haberse enterado de la reaparición de su marido
gracias al periódico del gobierno, quienes irresponsablemente le dedicaron toda
la contraportada al caso , acusándolo de paramilitar invasor, cuando en
realidad no es si no otro desesperado más gracias a la situación económica.
El
exilio en Miami, liderado por el general Mendoza ha realizado un comunicado
conjunto donde niega participación alguna en la supuesta invasión a Venezuela,
así mismo el excandidato presidencial y gobernador del estado Miranda, hace un
llamado a la población a no dejarse engañar por promesas de violencia, que la
salida es electoral pues en democracia eso es lo que se hace, la MUD por su
parte ha hecho sentir su voz exigiendo que se investigue el caso pues no pueden
permitir que ninguna potencia extranjera ose mancillar el suelo patrio. Algunas
organizaciones de la sociedad civil expresaron su descontento por la detención
de Ramiro pues alegan que su disociación de la realidad no supone peligro
alguno para nadie, el único culpable de su locura es un gobierno que le ha
mentido reiteradas veces, quienes ni siquiera tienen la delicadeza de conseguir
las medicinas para su problema mental, cosa que ha desembocado en ese delirio. En
la madrugada de hoy fueron allanados varios locales y oficinas de diversas
organizaciones de la sociedad civil que abogan por la libertad de Ramiro, se
dice que han librado varias órdenes de captura para algunos psiquiatras,
psicólogos y abogados que trabajan en un documento que prometen hacer llegar a
los medios internacionales donde exponen los alegatos para la liberación de
Ramiro.
Al
cierre de nuestra edición intentamos por todos los medios posibles establecer
contacto con las autoridades para que nos dieran una declaración oficial, sin
embargo nadie quiso hacer declaraciones, desde estas páginas le solicitamos a
los voceros oficiales un reporte oficial a fin de poder hacer llegar a nuestros
lectores una información más acertada, cosa que hasta ahora ha sido imposible
para este reportero.
Desde
Venezuela reporta para “Opiniones desde esta esquina del tercer mundo”
José
Ramón Briceño.
